Calentamiento y enfriamiento para niñas y niños: por qué sí importan
Antes de correr o jugar, el cuerpo necesita prepararse; después, necesita bajar el ritmo. Esta guía explica cómo hacer calentamiento y enfriamiento en niñas y niños sin volverlo complicado ni aburrido.
- Autoría
- Equipo Editorial Papás a Bordo
- Revisión editorial
- Equipo Editorial Papás a Bordo
- Lectura
- 7 minutos
- Etapa y edad
- 3 a 5 años · 6 a 8 años · 9 a 12 años

En pocas palabras
- Calentar prepara el cuerpo; enfriar ayuda a volver a la calma.
- Ambos momentos pueden ser cortos y jugados.
- La seguridad mejora cuando no se pasa de un extremo a otro.
Antes de empezar: preparar el cuerpo cambia mucho
Muchas veces pensamos en el deporte infantil como una sola parte: la actividad principal. Pero entre llegar, empezar y terminar hay dos momentos que hacen una diferencia enorme en la seguridad y en la experiencia del niño: el calentamiento y el enfriamiento. Ambos son simples, rápidos y útiles, aunque a veces se subestiman porque no se ven tan ‘emocionantes’ como correr, patear o saltar.
Calentar sirve para despertar al cuerpo poco a poco. Enfriar ayuda a volver a la calma al terminar. En niñas y niños, esto es especialmente importante porque su entusiasmo suele ir por delante de su conciencia del cansancio. Si el adulto organiza esos momentos con calma, la actividad se disfruta más y se reducen riesgos evitables.
Qué es el calentamiento
El calentamiento es una transición suave entre estar sentado, en casa, en la escuela o en el auto, y pasar a una actividad más intensa. No se trata de estirar por estirar ni de obligar a una rutina rígida. Se trata de mover articulaciones, aumentar gradualmente la temperatura corporal y preparar músculos, corazón y respiración para el juego.
MedlinePlus explica que el calentamiento puede durar entre 5 y 10 minutos con movimiento aeróbico ligero, suficiente para preparar el cuerpo y reducir el riesgo de lesión. En la práctica infantil, eso puede verse como caminar rápido, trotar suave, brincar un poco o hacer movimientos dinámicos con brazos y piernas.
Ejemplos sencillos
- Caminar alrededor de la cancha o el patio.
- Hacer trote suave con pasos cortos.
- Mover brazos en círculos.
- Saltar suave en el lugar.
- Hacer sentarse y levantarse despacio.
- Jugar a imitar animales de manera ligera, como caminar como oso o rana, sin competir por velocidad.
La idea es que el cuerpo entre en ritmo sin sobresaltos.
Por qué no conviene empezar ‘en frío’
Si un niño pasa de estar quieto a correr o saltar de golpe, puede sentirse torpe, cansado más rápido o incluso lastimarse. No siempre ocurre una lesión visible, pero sí puede haber sobrecarga en músculos o articulaciones. El calentamiento ayuda a que el cuerpo responda mejor y a que la mente entre en modo juego.
Esto no significa que el calentamiento tenga que ser largo ni solemne. En realidad, con 5 minutos bien hechos puede bastar para muchas actividades recreativas. Lo importante es que no se convierta en la parte que se omite siempre.
Qué es el enfriamiento
Al terminar la actividad, el cuerpo tampoco debería pasar de golpe de ‘máxima energía’ a inmovilidad total. El enfriamiento es una transición gradual para bajar la intensidad, recuperar la respiración y relajar los músculos. Según MedlinePlus, puede incluir caminar despacio y después hacer estiramientos suaves.
En niñas y niños esto puede ser incluso más breve que en adultos, pero sigue siendo valioso. Les ayuda a reconocer sensaciones corporales, a cerrar la actividad sin desbordarse y a terminar con una experiencia más agradable.
Cómo se ve en la práctica
- Caminar lento 2 o 3 minutos.
- Respirar profundo con ayuda del adulto.
- Estirar brazos, piernas y espalda sin rebotes.
- Tomar agua.
- Sentarse un momento antes de volver a la rutina normal.
Un calentamiento útil no tiene que parecer entrenamiento
Muchas familias evitan el calentamiento porque creen que se verá muy técnico o pesado. En realidad, en casa, en parque o en clase, puede convertirse en un juego breve. Eso ayuda a que no se sienta como ‘castigo antes de divertirse’.
Ideas por edad
#### 3 a 5 años
- Caminar como robot, tortuga o gigante durante un minuto.
- Saltar dentro y fuera de un aro o una marca en el piso.
- Aplaudir por encima de la cabeza y luego tocar los pies.
- Jugar a copiar movimientos del adulto.
#### 6 a 8 años
- Trote suave alrededor de un espacio delimitado.
- Jumping jacks lentos.
- Rotación de hombros, codos y tobillos.
- Carrera corta con cambios de dirección suaves.
#### 9 a 12 años
- Movilidad articular más completa.
- Saltos ligeros con control.
- Desplazamientos laterales.
- Activación específica según el deporte: por ejemplo, pases suaves si jugarán fútbol o tiros a canasta si jugarán básquetbol.
El enfriamiento también es parte del aprendizaje
En muchos niños, el enfriamiento es el único momento del día en que aprenden a detenerse y escuchar el cuerpo después del esfuerzo. Esa habilidad sirve más allá del deporte, porque fomenta autorregulación y conciencia corporal.
Cuando el adulto hace el cierre con calma, también manda un mensaje importante: moverse no es solo acelerar, también es saber parar. Eso ayuda a que el niño termine con menos irritación y más disposición para repetir la actividad otro día.
Hidratación, descanso y temperatura
El calentamiento y el enfriamiento no reemplazan otras medidas de seguridad. Los niños deben hidratarse antes, durante y después de la actividad, y es recomendable ajustar horarios cuando hace mucho calor. MedlinePlus señala que los niños son más vulnerables a problemas por calor, así que conviene buscar sombra, ropa adecuada y descansos frecuentes.
También vale la pena recordar que un niño cansado, con sueño o con hambre no va a calentar igual que uno descansado. Antes de una actividad, revisar lo básico suele prevenir muchos malestares: agua, comida suficiente, ropa cómoda y un espacio seguro.
Cómo crear el hábito sin pelear
Para que el calentamiento y el enfriamiento sí se hagan, ayuda mucho volverlos predecibles. Algunas ideas:
1. Hazlos cortos
Si duran demasiado, se vuelven pesados. Entre 5 y 10 minutos antes y unos minutos al final suele ser suficiente.
2. Repite una secuencia
A los niños les da seguridad saber qué sigue. Puedes usar siempre el mismo miniorden: caminar, mover brazos, brincar, jugar y luego caminar lento, respirar y tomar agua.
3. Nómbralo con palabras simples
En vez de ‘vamos a hacer una activación neuromuscular’, mejor di ‘vamos a despertar el cuerpo’. En vez de ‘fase de regreso a la calma’, di ‘vamos bajando la velocidad’.
4. Participa tú
Si el adulto se integra, el niño coopera más. Además, el calentamiento puede ser un momento de conexión, no solo de preparación física.
Cuándo prestar más atención
Si un niño se queja de dolor, mareo, falta de aire, palpitaciones inusuales o agotamiento exagerado al poco tiempo de empezar, conviene detener la actividad. El calentamiento no debe doler. El enfriamiento tampoco debe provocar malestar.
Si hay lesiones previas, asma, problemas cardíacos, dolores persistentes o alguna condición médica conocida, es mejor adaptar la actividad con apoyo profesional.
Cierre
Calentar y enfriar no son adornos del deporte infantil. Son parte de cuidarlo bien. Preparan al cuerpo para disfrutar, ayudan a cerrar con calma y hacen más fácil que el movimiento sea sostenible. Cuando las familias incorporan estas dos pausas breves, el ejercicio deja de sentirse improvisado y se vuelve más seguro, más agradable y más fácil de repetir.
Puntos importantes
- MedlinePlus sugiere 5 a 10 minutos de calentamiento suave antes de la actividad.
- El enfriamiento puede incluir caminar despacio y estiramientos suaves.
- Los niños son más vulnerables al calor y necesitan hidratación y descansos.
- Hacer del calentamiento una rutina aumenta la cooperación y reduce riesgos.
¿Cuándo consultar a un especialista?
Consulta a un profesional si hay dolor recurrente, mareos, falta de aire, lesiones previas, asma no controlada o cualquier síntoma que aparezca durante o después de la actividad.
Buscar un especialistaPreguntas frecuentes
¿De verdad hace falta calentar si solo van a jugar en el parque?
Sí, porque incluso el juego libre implica saltar, correr y cambiar de dirección; una transición suave ayuda al cuerpo a responder mejor.
¿Cuánto debe durar el calentamiento?
En muchas actividades infantiles, entre 5 y 10 minutos es suficiente si el movimiento es gradual.
¿Los estiramientos van antes o después?
Antes convienen más los movimientos dinámicos suaves; al final, los estiramientos tranquilos pueden formar parte del enfriamiento.
¿Qué hago si mi hijo no quiere parar al terminar?
Anticipa el cierre, usa una rutina fija y ofrécele un final claro, como caminar despacio, tomar agua y guardar el material.
Fuentes consultadas
- Exercise for ChildrenMedlinePlus · Consultado el 2026-09-16
- Image: Warming Up Before ExerciseMedlinePlus · Consultado el 2026-09-16
- Exercise and Physical FitnessMedlinePlus · Consultado el 2026-09-16
- Tips for keeping young athletes safeMedlinePlus Magazine · Consultado el 2026-09-16
Nota editorial
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